Boris Leonardo Caro

Coppelia, 8:00 p.m.

In Crónicas on 13/11/2009 at 10:00 am

Cada uno pidió cinco ensaladas. Veinticinco bolas de caramelo y chocolate: un festín helado. En 23 y L policías verdes bajaban de un camión gris. Adolescentes nacidos en poblados cuyos nombres causan maravilla y ocultan el abandono.

Coman bastante ahora, que cuando los coja el servicio…, intenté una broma. Nosotros somos profesores de una escuela en el Cerro, me dijeron. Ya pasamos el servicio de la calle.

A la cancha se acercó un policía azul.

¿Quieren caramelo?, ofreció la camarera con una botella llena de almíbar. Echa bastante… la verdad que como tú no hay ninguna.

En la cuarta esquina de la mesa, un anciano aseguró que este helado era regular. Le faltaba o le sobraba aire, o espuma, o grasa, o leche. Pero algo andaba mal. Luego cargó con tres ensaladas en un pozuelo plástico, para su esposa. Ahora me toca batear a mí, murmuró frente a dos ensaladas.

Afuera, por la aceras circulares de Coppelia, rondaban los de verde.

  1. Al Coppelia llego cuando voy rodeado de amigos. Solo o con Aylín, prefiero el sobreprecio de un pote de Nestlé.

  2. Yo me escapo ahora casi todos los jueves. No hay cola y, a veces, te sorprenden con un chocolate !