Boris Leonardo Caro

Archive for 2010

Dos noticias

In Viñetas on 27/12/2010 at 11:21 am

Este fin de año los cubanos hemos recibido dos noticias. El gobierno ha anunciado para 2011 la actualización del modelo económico. La primera revelación es que tenemos un modelo, o sea: “un arquetipo digno de ser imitado que se toma como pauta a seguir.” La segunda no resulta menos sorprendente: ese modelo ha caducado, por lo tanto necesita ser actualizado (como los sistemas operativos en las computadoras), si no completo, al menos algunos de sus componentes. Actualizar la Revolución, actualizar el cambio, hacer cambios en el cambio… El bichito de la redundancia no deja de molestarme.

PS: Este post se me ocurrió a partir de la lectura de La antirreforma

La vida en una caja

In Viñetas on 27/12/2010 at 10:05 am

Cuando nos mudamos de cuarto, de casa, de ciudad, de país, de dimensión… descubrimos que toda nuestra vida puede arrinconarse en una caja de cartón, tal vez dos mochilas, un bolsillo, una llave.

Malas noticias

In Viñetas on 23/12/2010 at 8:52 am

La culpa la tienen los periodistas. Si no estallaran bombas en Bagdad, los tsunamis arrasaran el Pacífico o los terremotos América, si la guerra fuese apenas un mal recuerdo en el Medio Oriente, si el sida se curase con una aspirina… ¿sobre qué escribirían mis colegas? El mundo de la felicidad absoluta es una quimera: en ese universo ideal, los periodistas serían un ejército de desempleados.

Días

In De adentro on 01/12/2010 at 11:28 pm

Cuando decidí no entrar en una escuela militar.
El primer día en un aula de francés.
El escalón que no subí y luego la cita en Finca Vigía.
Una mañana de diciembre.
La noche que le pedí casarnos.
Su mano salvadora en el anillo.
La frustración de una noche de marzo o abril de 2009.
Su perseverancia en un parque de aceras agrietadas.
Hoy.

Ejercicio de indiferencia

In De adentro on 20/11/2010 at 10:00 am

El ejercicio de la indiferencia requiere una disciplina rigurosa, casi monacal. Debes repetir tu salmodia: no me importa, no me importa, no me importa… Si la lengua se resiste, domestícala. Profunda es la sabiduría de quien no convierte silencios en rencores. Y si aún la tarea parece irrealizable, toma algún anelgésico contundente, para aliviar los dolores que provoca vivir en un país llamado Cuba.

La tragedia

In Viñetas on 19/11/2010 at 10:11 am

Lo trágico no es el entusiasmo acrítico de la prensa: ingenuo sería esperar otra reacción. Tampoco se trata de la complicidad de ciertos intelectuales, que desde sus palacios verbales culpan a las víctimas y absuelven en sus parrafadas a los culpables. Lo trágico es que no hay alternativa, no hay un plan B. Lo tomas o lo dejas, lo tomas o te vas, lo tomas o te rompes la cabeza contra el muro. Lo tomas, o te jodes. Lo trágico es, en fin, la abulia absoluta de un pueblo, antes rebelde, ahora postrado.

Miedo a las palabras

In Viñetas on 27/10/2010 at 10:22 am

La prensa nacional se esfuerza en repetir aplicadamente los eufemismos oficiales y dice : actualización del modelo económico, disponibilidad laboral, plantillas infladas, reorientación de trabajadores… Quizás algún militante de la Neolengua explicó a nuestros disciplinados periodistas que palabras como “reforma” o “despido” deben ser desterradas del Diccionario de la Real Academia Española, o al menos de su versión tropical.

Ayer vi la muerte

In Viñetas on 27/10/2010 at 9:57 am

En los ojos de un perro. Acostado sobre el asfalto en medio de la autopista, agitaba una de sus patas, como queriendo huir. Los ojos abiertos se aferraban a la luz. No te quedes dormido. Resiste. Pero ya La Muerte acariciaba su cabeza, le susurraba palabras de consuelo. La Muerte súbita, dueña del segundo que separa el escape de un accidente fatal.

Olvidos

In Viñetas on 14/10/2010 at 9:41 am

El equipo de béisbol de Cuba, la otrora invencible novena que sembrara el pánico en los estadios de medio mundo, perdió ayer su enésima final. No recuerdo la última vez que la bandera cubana se paseó por el terreno de pelota al concluir un torneo de mayores. Nos hemos convertido en el eterno segundo lugar. El mito se ha diluido a golpe de derrotas, de selecciones abúlicas más interesadas en lucir sus gangarrias que en ganar un partido.

Pero la zafra pasada fue peor, mucho peor que el descalabro (esperado) del team Cuba. Desde 1905, no producíamos tan poca azúcar. Ningún cambio de ministro, inversión, regaño, llamado, convocatoria, plegaria al santísimo… nada ha servido para que este país vuelva a tener una cosecha azucarera decente.

Es como si hubiéramos olvidado cómo batear una bola con un madero o cómo convertir la caña en dulce. Parece una tontería, pero en cualquier definición de Cuba, el béisbol y el azúcar aparecían en la primera línea. Es más, cuando uno busca azúcar + béisbol en Google, en la primera página aparece Cuba. Y Google nunca se equivoca.

Aunque quizás no sea para tanto. Hemos olvidado tantas cosas…

Librero

In De adentro on 27/08/2010 at 8:24 am

Hoy se desplomó un librero en mi cuarto. En la caída destrozó otro mueble pequeño y reveló un caos de papeles. Mi padre se dedicó a reconstruir los entrepaños, mientras yo hacía un ejercicio de arqueología bibliográfica.

Recuperé una foto de Juan en el Partenón, un par de mensajes de mi novia, la poesía perdida de Luis Rogelio Nogueras. Comprendí que he comprado demasiados libros, previsiones de futuros descartables. Reconocí que soy un hombre rencoroso.

Volví a acomodar los libros: Borges, Dulce María, Cintio Vitier, Lezama… Separé cuatro columnas para donaciones. Siento que debo comenzar a abandonar ciertos lastres.

Hombre que se mira envejecer

In De adentro on 24/08/2010 at 10:44 am

La piel arrugada es como la tierra exhausta por la sequía. Pero sobre mis hombros labrados por la edad, la lluvia recuerdo. Ellos protegieron del frío a la mujer que amo, sostuvieron su cuerpo cuando la muerte cortó el hilo de su infancia, y se estremecieron en el abrazo y en el éxtasis.

No es árida la huella en mis hombros. No les ha faltado la húmeda bendición de la vida.

El asesinato de la mosca-gato

In Viñetas on 23/08/2010 at 9:01 am

Yo no sabía que las moscas tenían cierta relación con los gatos, hasta que vi aquella mancha negra aplastada en el fondo del vaso de limonada. Ella era una de esas que revoloteaban por la oficina últimamente. El más moderno dispositivo de la Seguridad, tienen cámara de video y micrófono, bromeamos. Cuando levanté el vaso despegó torpe, como quien despierta del invierno. Un milagro felino, me dije.

Tres horas después, cuando quise llevarme los restos de la limonada al fregadero, estaba otra vez allí, muerta.

La norma

In Viñetas on 19/08/2010 at 2:56 pm

Sospecho que todos hacemos algo ilegal, o al menos de dudosa rectitud. Lo veo en los ojos de los transeúntes, de los vecinos, de los viajeros. La moral es tan relativa como aquella teoría mal citada de Einstein. Entonces, si la ilegalidad es la norma, el estado naturalizado de las gentes y las cosas, ¿no deberíamos abolir la vieja legalidad y crear una nueva, en la que nuestros actos de sobrevivencia sean bendecidos por la señora de la espada y la balanza?

PS: Escribí este post el pasado 5 de agosto. Hoy, después de leer el nuevo artículo de Fernando Ravsberg, decidí publicarlo.

Regreso

In Viñetas on 11/08/2010 at 9:00 am

Regresamos a La Habana. Me emociona verla desde lejos: la silueta gris de los edificios, la cúpula del Capitolio… Y luego la realidad golpea duro. Bienvenido a la ciudad del calor, donde una mujer te pide jabones o caramelos y un tipo dice que tienes “buena pinta” porque pareces extranjero.

Extraños

In De adentro on 09/08/2010 at 10:52 am

Nos saludamos con torpeza. La costumbre crea rituales que la distancia desvanece. Balbuceamos alguna pregunta y respuestas casi ininteligibles. Luego acomodamos el silencio frente al televisor. Nosotros, que una vez nos llamamos hermanos.

5 de agosto

In Viñetas on 06/08/2010 at 9:06 am

Dieciseis años después de aquel raro día de piedras y consignas, La Habana adormecida bajo el bochorno vespertino. Tranquilidad de siesta y empleados que sueñan con unas vacaciones en la playa. Ninguna señal de estallido. Una diminuta mariposa revolotea en la calle San Rafael. Yo la persigo con mi sonrisa habituada a zunzunes, a la salida de un edificio moribundo. Es otro verano caliente, quizás el último.

Mundo oficina II

In Viñetas on 16/07/2010 at 9:00 am

Llueve afuera, creo. Escucho las gotas golpear contra las persianas de la oficina. Pero podría ser algún confuso rumor del aire acondicionado. No, es la lluvia y el viento. Dudo. No me levanto de la silla a mirar por la ventana. O sí. Bañarme en el aguacero a las 14:27…

Brisa

In Viñetas on 15/07/2010 at 9:22 am

El termómetro sentencia más de 30 grados. Sudo. En un parque sin nombre de Regla: hay un busto de Antonio Maceo, un anacrónico campo de tiro, bancos con el cuño de la República, gorriones. Entonces me propongo el silencio. Detengo el abanico. Sobre la piel siento la brisa, lenta.

El beso de Iker

In Viñetas on 13/07/2010 at 9:39 am

La segunda prórroga casi termina. El marcador no se mueve. Cero a cero en el Soccer City de Johannesburgo. Entonces aparece Iniesta y fusila al portero holandés. Gol. Los españoles se abalanzan sobre el mediocampista. Del otro lado del campo, Iker Casillas llora.

Ha tenido un juego magnífico, ha evitado dos goles casi seguros de Arjen Robben. A su vitrina de triunfos en el fútbol sólo le faltaba la Copa del Mundo y la ha conseguido esta noche con La Roja. Para millones de fanáticos es un héroe, un semidiós, San Iker para la Historia.

Casillas, el muchacho de Móstoles, sabe quizás que toda la euforia pasa, y la memoria humana suele ser veleidosa. Lo único constante es el amor. Entonces, cuando llega su momento frente a las cámaras de televisión, rompe con el ritual de los vencedores.

Al frente su novia Sara Carbonero, corresponsal de Telecinco, cumple el cuestionario de rigor. Él trata de responder con mesura, como todo un profesional, sin desnudar sus emociones. Recuerda a su gente querida, trata de concentrarse. Millones de personas lo han visto llorar esta noche, al gran Iker, el hombre de fabulosa sangre fría, capaz de salvar a su equipo, el que levantó la Copa, el mejor portero del mundo.

Pero ama a esta mujer y no le importa el protocolo. Ella intenta otra pregunta, pero él no la deja. Y allí, a la vista de millones de sorprendidos telespectadores, la besa en los labios. Casillas ha entrado, sin sospecharlo, en la mitología del amor. En los siglos venideros los humanos seguirán cantando la belleza de Helena, la fidelidad de Ulises, la muerte de Romeo y Julieta… y el beso de Iker.

Lunes

In Viñetas on 12/07/2010 at 10:00 am

Tocan a la puerta y comienza el lunes, con su invariable sucesión de gestos para el olvido. Un ritual que a ninguna divinidad invoca, no espera ningún milagro. Pantomima: cadena perpetua.

Abrir los ojos y comprobar que no han cambiado las paredes de lugar y el techo persiste en su blanco mutismo. Vestir la cama, como una mujer esquiva. Los pies en las chancletas, la llave en la puerta, la mano en el interruptor de la luz, el zipper que baja, el alivio. Me abandonan los sueños y las pesadillas de otra noche, tan solo como hace un año.

Luego me disfrazo de humano. Me cubro de telas, amarro cordones y cinto: condenado a unos zapatos que conocen -y repiten- el camino.

Yo envejezco, los gestos no. Me haré más lento, más torpe, pero cambiaré poco esta rutina.

Mundo oficina

In Viñetas on 09/07/2010 at 9:00 am

De lunes a viernes, de 7:10 a.m. hasta alrededor de las 5:30 p.m. Mis días en la oficina. Diez horas sin ver el sol, ni el cielo, ni respirar el oxígeno no climatizado de afuera, ni escuchar los pájaros, sino la sinfonía sorda del aire acondicionado.

Me pierdo la conversación de los constructores de al lado, el monótono sillón de la anciana de los bajos, el rugido de los autos que pasan cerca o lejos, el sonido de los cubiertos en el almuerzo del vecino, el trino de un ave, el resplandor que calienta el cuerpo.

Herencia ansiedad

In De adentro on 07/07/2010 at 9:00 am

Los segundos sin besarte
los minutos sin sentir tu olor
las horas sin verte.
En un jardín de Verona
o en la puerta de un ministerio
en La Habana.

Une machine à deux vitesses II

In Viñetas on 05/07/2010 at 9:00 am

Pero nos puede asaltar aún, a media vida e indefensos, el temible azar que causa pavor a los seres de cerebro y corbata. Entonces caminar bajo la lluvia y cantar en silencio. Sólo susurros y al final el muro. Hacer fotos del gris y de una mujer que mira el horizonte, quizás por última vez, en la lente. Cruzar la ciudad por no abandonarla en una sórdida parada, en la hora muerta del Archivo Nacional. O también observar el atardecer y su cortejo de nubes, a paso de bostezo hacia donde la mar arde. Y luego regresar por un mapa de calles desconocidas que tus ancestros nombraron San Cristóbal de La Habana, pero descubres esta noche, como la primera en Madrid o en Buenos Aires.

País de ayer

In De adentro on 02/07/2010 at 9:00 am

El país que fuimos termina en esta línea aún imprecisa. Ignoramos si era tierra firme o isla el camino de ayer. Con los pies hundidos en la arena, húmeda y seca, presentimos el fin.

Mujer rara

In De adentro on 01/07/2010 at 9:00 am

Me besó con almendras en los dientes

Bastaba su acento para la conquista,
pero persistió en el roce,
los besos en la cara que preludian
su boca
donde ahora estuvo la mía,
y en el cuello la última escala
antes de caer.

Une machine à deux vitesses

In Viñetas on 30/06/2010 at 9:00 am

La circularidad de la Tierra nos define. Gira ella en ciclos de 24 horas, el día emerge y nos abandona. Ninguna luz es perenne. Y así marcamos nuestro tiempo de vigilia y sueño, de comienzo y fatiga, de placer y trabajo, de amor e indiferencia.

Los periodistas copian las noticias de otros años, el futbolista insiste en el regate que precedió al gol, los fanáticos olvidan la euforia y la renuevan, el cirujano divide la carne idéntica, el maquinista pierde la cuenta de los raíles, el obrero gira el tornillo…

La metáfora de Heráclito es falsa, o al menos la imagen del río como línea de la vida, símil del tiempo. No existe el mar, sólo una corriente que vuelve en torno a un eje, quizás Dios. La muerte sedimenta el cauce. En el surco de las generaciones, Julio César no se distingue del carpintero que pierde una falange en cualquier tarde sin gloria.

El mortal se pregunta sobre la fatalidad, pero su filosofía es vana. Condenado a repetir los gestos de su abuelos y de sus padres, enseñará la misma pantomima a sus hijos. Y se creerá feliz cuando el cachorro humano diga su primera palabra. Los idiomas engendran la ilusión de lo infinito.

Sólo hay un beso en Finca Vigía, y una mañana en aquel cuarto frío de Nuevo Vedado, y un sí frente al notario, y una despedida.

PS: El título en español es Una máquina a dos velocidades.

El otro

In De adentro on 29/06/2010 at 9:00 am

Han descubierto el único tesoro,
han descubierto al otro.

Jorge Luis Borges

No conocieron la torpeza del primer encuentro. Sintieron en los labios un regreso, aunque no recordaban el dónde o el cuándo. Él descubrió que su olor era un sendero familiar. Ella acampó en su pecho. Las manos trazaban siluetas invisibles, sobre las líneas que viejos abrazos habían esculpido.

Se creyeron fuertes, invencibles, elegidos para la felicidad. Un día despertaron en tierra extraña. Era tarde para la torpeza.

Instrucciones para mantener un caracol

In De adentro on 24/06/2010 at 9:00 am

Mis padres me enseñaron el ejercicio del silencio: lo que palabras torcían, sólo la ausencia de palabras podía reparar. Luego comprendí que era necesario construir un caracol para sobrevivir a estos períodos de mutismo familiar:

Pero conservar  un caracol no es tarea menor:

- El polvo y las telas de araña se acumulan. No deben eliminarse. Son la evidencia de que el tiempo transcurre afuera.
- Sobre los tres o cuatro muebles habitan libros a medio leer, nunca terminados. Mudos animales domésticos, esperan la caricia de nuestros ojos.
- Pantalones y zapatos, fantasmagóricas presencias. No deben condenarse al hieratismo estéril de los percheros. Temen a la oscuridad del clóset como a la muerte.
- Papeles casi leídos, casi escritos. La vida es un boceto: lo que nunca dijimos, lo que siempre esperamos.
- Utensilios: cortaúñas, calzador, cargador de baterías, llaves, alambre de cobre, sobres para discos compactos, peine, otro cargador de baterías, circunferencias de plástico… proliferan, como las palabras del minuto después.

La vida

In Viñetas on 22/06/2010 at 9:00 am

La vida no huele a sexo después del sexo
ni a los besos de la mujer que amas
ni a su respiración desnuda.
La vida huele a lluvia.
Y cuando ella te mira
es el diluvio.

Eliseo

In Viñetas on 14/06/2010 at 9:00 am

Soy el que no conoce otro consuelo
Que recordar el tiempo de la dicha.

The thing I am, Jorge Luis Borges

Hace cinco o seis años, en esa época cuando la felicidad era el estado natural de las cosas, visité por primera vez la tumba de Eliseo Diego. Sobre el mármol indiferente, una inscripción casi ilegible recordaba el nacimiento y la muerte del poeta. Nada más. Aquel día lloré, como si hubiera perdido a mi padre.

Tiempo de ser padre

In Viñetas on 11/06/2010 at 9:00 am

Los pasos torpes de un niño me dibujan una sonrisa tonta. Otro que juega a la pelota me recuerda mis largos campeonatos en solitario, contra la pared del edificio. Le hablo a mi sobrino Auril. Sonríe cuando le suelto una parrafada sobre política. Escucho la palabra “papá” y siento que es uno de los nombres de la felicidad. Pero la época es incierta, afuera y adentro. Debo esperar.

Buenas noticias

In Viñetas on 10/06/2010 at 2:25 pm

Mañana comienza la Copa Mundial de Fútbol. Leo a mis amigos en Twitter, hablo con mis compañeros de trabajo, casi todos entusiasmados. Quizás la euforia es demasiado grande, a fin de cuentas la calidad del fútbol ha descendido en los últimos años. Zidane fue, hasta la llegada de Messi, el último de los grandes jugadores. Las estrellas de verdad escasean. Pero los comprendo. Me comprendo a mí mismo, pensando en que el sábado gritaré Vamos, Argentina, con bandera y camiseta de Messi. Necesitamos buenas noticias, con urgencia.

Abeja

In Viñetas on 09/06/2010 at 9:00 am

La abeja golpea el cristal. Desea la luz. Cae una, dos, tres… mil veces. No comprende que el vidrio es denso y la promesa luminosa al otro lado, sólo eso.

San Ignacio

In Viñetas on 07/06/2010 at 9:00 am

En una misma calle, un hombre me da la bienvenida a La Habana -cree que soy un turista-; dos extraños ajedrecistas juegan a la entrada de un solar, bajo la mirada del Che, y más adelante un guerrillero colorido presencia la ruina; donde hubo un edificio, ahora se levantan las gradas invisibles de un partido de cuatro esquinas. Por todas partes un enjambre de viajeros armados con cámaras fotográficas captan el exotismo de la circunstancia.

Life rating

In Viñetas on 04/06/2010 at 9:00 am

Sex is overrated
Friendship is underrated
Music is overrated
Chocolate is underrated
Fine Arts are overrated
Photography is underrated
Answers are overrated
Questions are underrated
Fashion is overrated
Perfumes are underrated
Fiction is overrated
Poetry is underrated
Words are overrated
Silence is underrated
Journalism is overrated
Blogging is underrated
Love is overrated
Love is underrated

Cortesanos

In Viñetas on 03/06/2010 at 9:00 am

Se puede descender infinitamente en la escala de la degradación humana: mentir, robar, violar, traicionar, asesinar… Pero de todas esas especies, de toda la variedad de hijos de puta posibles, hay una que me provoca un particular desprecio: la de los cortesanos.

Dinero

In Viñetas on 02/06/2010 at 9:00 am

Estaba en el teatro Mella. Esperaba para entrar a ver la murga Agarrate, Catalina, rodeado de uruguayos y uruguayas. Adentro nos aguardaba la poesía, el humor, la joie de vivre como se siente en Montevideo, esa ciudad donde viviré cuando pase de los 60. Afuera, invisible entre la gente y su algarabía, y sus mates, y sus teléfonos celulares, y sus perfumes, y sus cigarros, y su fashion… una anciana vendía delgadas tabletas de maní.

Eran las 5 de la tarde bochornosa de La Habana. Yo podía quizás comprarle su pequeño lote de tabletas y decirle: Señora, regrese a su casa, encienda el televisor y duerma, o ríase, o llore con una telenovela mexicana de disco pirata, o simplemente descanse. Pero habría sido inútil, porque el dinero no bastaba (nunca basta), ni la hora y media de felicidad junto a la murga, ni la discreta catarsis, personal y reiterativa. Bostezo de impotencia. Aquella mujer, como un espectro, dibujaba una mueca rota en la euforia colectiva.

El día más feliz

In Viñetas on 01/06/2010 at 9:00 am

Jodido que el día más feliz de un amigo sea cuando le dicen: Ok, puedes irte del país.

Pesadilla

In Viñetas on 31/05/2010 at 9:00 am

Hace años me persigue una pesadilla. Viajo en una guagua. Atravesamos un túnel a toda velocidad. El chofer pierde el control y chocamos contra las paredes. Muero.

Lo peor es que el accidente no ocurre en un lugar desconocido, sino en el túnel de Línea. Me agobia esa imagen cada vez que paso por allí, al menos dos veces por semana. Entonces cierro los ojos y espero el regreso de la luz, resignado a morir.

Tregua

In De adentro on 29/05/2010 at 7:00 pm

No puedo convencerte. Mis parábolas caen lejos de la verdad, en terreno pantanoso. Abandono el campo, ni derrotado ni vencedor. Me faltan fuerzas y te sobra razón. Mañana, o la semana próxima, continuaremos esta infinita escaramuza.

Cuatrocientos

In De adentro on 28/05/2010 at 9:00 am

para Sol, Lynnard y Jose, que me propusieron el tema

Hace 200 rumores andaba yo en el umbral de este túnel. Si pudiera prefigurar el post 400, lo llamaría Paz. Será un texto feliz para que Sol se alegre. Los miedos diluidos en la memoria.

Por aquí hay un texto sobre el post 100.

Temores

In De adentro on 27/05/2010 at 9:03 am

Personas que desconozco,
complicidades ignoradas,
la memoria demasiado reciente,
la costumbre de la soledad.

Che tours

In Viñetas on 26/05/2010 at 2:41 pm

Leo esta noticia sobre la próxima apertura de un circuito turístico Argentina-Bolivia-Cuba, que enlazará los lugares donde vivió, trabajó, luchó y murió Ernesto Che Guevara. Ahora los europeos y norteamericanos, además de viajar en crucero por las exóticas playas del Caribe, podrán pisar las huellas del profeta del “hombre nuevo”, del guerrillero, del fotogénico comandante que a 43 años de su muerte, ha alcanzado el escalón superior de la propaganda “revolucionaria”: convertirse en una atracción turística.

Creyentes

In Viñetas on 26/05/2010 at 9:03 am

El que come bien, cree que el hambre es el nombre de una enfermedad exótica.
El que viaja en auto, cree que el camello era un animal mitológico.
El que tiene una casa, cree que basta con el tiempo para alcanzar el techo.

Si Robin Hood viviera

In Viñetas on 25/05/2010 at 9:00 am

para Roge, Yasmín y Auril

Si Robin Hood viviera rescataría los camiones llenos de viandas, varados en algún almacén de La Habana, y colgaría al funcionario de turno.
Si Robin Hood viviera no exigirían mil papeles para hacer producir un pedazo de tierra.
Si Robin Hood viviera habría pinchado con sus flechas el sueño de los parlamentarios y las reformas sobre los derechos sexuales ya estarían aprobadas.
Si Robin Hood viviera el Estado de obreros y campesinos no cargaría a los obreros y campesinos con precios que sólo pueden pagar los burgueses.

Quizás sí, Robin Hood vive en Cuba, en una bonita casa de Siboney, rodeado de árboles para espantar la nostalgia de Sherwood, y juega al tiro con arco en las somnolientas tardes de domingo.

Necesito

In De adentro on 24/05/2010 at 9:42 am

Hay tantas cosas
yo sólo preciso dos…
Jorge Drexler

Mi Moleskine, un portaminas, una goma negra e infinitas puntas de 0,5 mm.

Mi cámara fotográfica.

¿Y vos?

Ruedas vitales

In Viñetas on 21/05/2010 at 9:10 am

En el mundo existen dos tipos de personas: los que respiran en las escaleras mecánicas, y los que se agitan en la rueda del hámster. También es posible bajarse de ambos artefactos, soportar la quietud, resistir el vértigo, y aprender a caminar como en el sexto día.

Elogio del diseño industrial

In Viñetas on 20/05/2010 at 2:16 pm

la máquina la hace el hombre
y es lo que el hombre hace con ella

Jorge Drexler

Delante de una cortadora de papel, me maravilla la infinidad de formas creadas por el hombre, su exactitud. Pienso en los operadores de la maquinaria donde emergió el plástico o se templó el acero, el diseñador que trazó el ángulo exacto, la línea y escogió la tipografía. Y luego observo la taza de café, el cepillo de dientes, los espejuelos de sol… Y detrás de todo, en la esencia (no contaminemos esta oración con reflexiones de economía política), el amor.

PS: Este post va con un video.

Ceguera

In Viñetas on 20/05/2010 at 11:28 am

Caminaba frente a un edificio de la Asamblea Nacional. Con su bastón marcaba el ritmo: toc…toc,toc… Una canción de Queen, tal vez: We will rock you… No podía ver la acera, ni la llovizna, ni la fachada de aquel menhir de acero y concreto. Pero seguramente, en su penumbra cotidiana, comprendía más que ellos, los aplaudidores de la mano alzada.

Gallos locos

In De adentro on 20/05/2010 at 12:13 am

Son las 11:54 p.m. Espero una aparición, mientras converso con un amigo que ahora trabaja en Ottawa. De los 33.000 habitantes de San Agustín, soy uno de los cuarenta y pico que permanecen despiertos (la crifra, ya saben, es deliberadamente imprecisa). La mayoría se fue a dormir después de la crítica brutal de Frank Padrón a la película mexicana. Parece que el mundo duerme, si no fuera por dos gallos locos que cantan en la distancia.

Al final no llega. Me pregunto si allá, en su barrio del centro, también hay gallos y si la soledad respira a su espalda, y si entre las líneas de su tarea o en las pausas del sueño, se conecta y me habla.

El timonel

In Viñetas on 19/05/2010 at 9:42 am

Lo conocí en su barco decrépito, casi medio siglo después de su primera travesía. Era el segundo timonel de aquel navío de metal oxidado que me llevó a conocer el mundo exterior.

Demasiada nobleza en los ojos, siempre húmedos. Montalvo tenía el mar en la mirada, pero no el de azul imposible, sino el cristalino de la nostalgia, cuando las semanas lejos de la tierra dejan su huella salada en el alma. Compartí con él algunas noches, nuevas para mi curiosidad, incontables para quien ha aprendido a reconocer, sin angustia, las luces de un puerto aún distante.

Hace días volvimos a encontrarnos. Había cambiado su hábito de marino por un uniforme de vigilante nocturno. Traté de imaginarlo sentado en una silla, cuidando cualquier almacén absurdo, a cien kilómetros del mar. Y me creció un silencio pavoroso. No pude.

Miedo

In Viñetas on 15/05/2010 at 9:28 am

Los hombres no debemos confesar nuestro miedo. Es parte de la enseñanza machista que recibimos desde el nacimiento: “los hombres no lloran”.

Pero ayer, cuando escuché la noticia sobre el temblor de tierra en Artemisa, a una pocas decenas de kilómetros de mi casa, sentí el temor de que todo podría terminar en un instante, sin avisar, sin preguntar. Sé que la vida es frágil y siempre estamos en peligro de perderla. Un segundo después y aquel auto te aplasta. Un minuto antes y el pedazo de balcón de La Habana Vieja cae sobre ti… Es el azar, claro, la tragedia personal.

Pensar en un terremoto, imaginar los edificios de mi barrio devastados por la sacudidas de este planeta cansado…

Autismo informativo

In Viñetas on 14/05/2010 at 9:00 am

En una semana cae un vicepresidente del Consejo de Ministros y el ministro del Azúcar. También nos enteramos de que tendremos la peor zafra desde 1905. Y el comentarista de temas nacionales del noticiero habla sobre el Día de las Madres.

Perfume

In Crónicas on 13/05/2010 at 9:21 am

Caminábamos por los jardines del Capitolio. Detrás, los edificios en ruinas, como antiguos templos de civilizaciones desaparecidas, pero habitados por tendederas, antenas, personas semidormidas bajo el bochorno del domingo habanero. Estábamos un poco más allá de la frontera entre la galería para turistas y el mundo real. Una marroquí, un libanés y yo.

Entonces se nos acercó una mujer, ni gorda ni flaca, ni joven ni vieja, ni mal vestida ni elegante… simplemente una mujer, como miles. Dijo algo, pidió, concibió una palabra que sonó parecida a “perfume”, pero no en castellano, sino en el idioma de los que han aprendido a mendigar, por puro vicio.

Quizás ella vivía en uno de esos solares, o en un albergue, rodeada de niños, sin demasiada comida, con muy poca ropa, los muebles mínimos comidos por el comején, un marido violento… en fin, el infierno.

Dos semanas atrás yo había gastado dos salarios medios en un caja azul, la más pequeña, de Cool Water, de Davidoff. “La vida pija”, me comentó un buen amigo. Y luego anunciaba en Facebook mi descubrimiento del camembert Coeur de Lion, un queso fabricado en Normandía, una exquisitez francesa. Pero no comprendí a aquella mujer y sentí mi orgullo de cubano herido, por esa epidemia de pedigüeños que asalta a los extranjeros en cada esquina de La Habana.

Un dólar… los niños; un perfume… la mujer… Y una ciudad que se cae a pedazos mientras nos piden calma. Yo sigo tomando vino tinto, comiendo camembert y escribiendo estas crónicas. Jodido, muy jodido.

Ilusiones paralelas II

In Viñetas on 12/05/2010 at 9:00 am

El niño me observaba detrás de la celosía. Mi casco de cosmonauta, las falsas guantillas negras de hell angel, la moto… Recordé una noche de mil novecientos ochenta y tantos, cuando le dije a mis padres que sería motociclista. Sospecho que esa tarde había visto en la televisión una de esas carreras: los cascos de cosmonauta, las guantillas verdaderas, las motos veloces rozando el asfalto…

Yo había sido ese niño. En su silencio fascinado, me miraba envejecer.

Ejercicios para la soledad

In De adentro on 10/05/2010 at 9:00 am

Hace casi un año que vivo solo, en un cuarto de menos de 70 metros cúbicos (el cálculo es deliberadamente inexacto). Alguien ha pasado por aquí, dejando su olor, una pieza de ropa, un libro… Mis padres habitan afuera, frente al televisor. En las madrugadas uniformes de San Agustín somos mi laptop y yo. La soledad es, digamos, el estado natural, el orden de las cosas en este pequeño universo de raras variaciones.

Después de leer este post de mi amigo @telegonz pensé que podría elaborar una lista de ejercicios para convivir con la soledad:

- Volver a leer un libro. El consejo es de Borges. Yo he regresado a ciertas novelas de Saramago.

- Poner música. He vivido semanas enteras con un solo disco de Jorge Drexler o Joaquín Sabina.

(El objetivo de los anteriores es quedarse dormido porque, sin dudas, nada mejor que dormir cuando la presencia de la soledad nos desborda.)

- Navegar por Internet. Cuidado con este ejercicio, es altamente adictivo, incluso a 56 kbps. Prohibido chatear y menos tener cibersexo.

- Ver series de televisión. Ni House, ni Lost, ni TBBT, ni ninguno de esos otros engendros hechos en Japón. Desperate housewives y Cuéntame cómo pasó. Una variante de esta práctica son las películas. Recomiendo vivamente Wall-e, un excelente filme sobre la soledad que nos aguarda.

- Buscar de manera autónoma el placer corporal, con la ayuda de la memoria o de algún soporte audiovisual. No me extiendo sobre este punto. Temo ser censurado por los motores de búsqueda.

Si ninguno de los anteriores ejercicios funciona y la soledad, lejos de ser una amable compañera se convierte en la amarga certeza de una ausencia, entonces no queda otro remedio: apaga el ordenador, cierra la Moleskine, sácate los audífonos y sal a encontrar, otra vez, esa persona en cuya compañía eres.

Isabel

In Viñetas on 07/05/2010 at 9:00 am

Veinte años después de Clandestinos, Isabel Santos confiesa que no la llaman para hacer grandes papeles en el cine. No hay trabajo para una mujer a medio camino entre los 40 y los 50. La voz áspera por el cigarro, el perfil menos amable, pero la sensualidad intacta.

Yo, si volviera a nacer, me dedicaría al Séptimo Arte y ella sería la protagonista de todas mis películas.

Ironías

In Viñetas on 05/05/2010 at 10:00 am

Dos noticias esta mañana me recuerdan cuán irónica puede ser la Historia. Primero esta, que luego de la caída del ministro del Azúcar, explica por qué esta zafra ha sido la peor desde 1905. Un país con 61 centrales y capacidad para producir tres millones de toneladas, en pleno siglo XXI no puede rebasar la cosecha menos fructífera del siglo XX. “Cuba, la Isla del azúcar…”. Parece un chiste, un pésimo chiste.

Y después esta, que nos confirma el incremento de los viajes de emigrantes cubanos a la isla. Han pasado 30 años desde el Mariel, 16 desde la Crisis de los Blaseros… Aquellos que nuestros padres repudiaron al ritmo de las consignas de turno, ahora sostienen el auge de la industria turística.

La Isla del azúcar, transfigurada en la Isla de los emigrantes, que nos traen el dulce envuelto en papelitos de colores, marca Hershey’s.

Privilegio

In Viñetas on 05/05/2010 at 9:00 am

Para los cristianos la paloma blanca simboliza el Espíritu Santo. Yo, que heredé el sincretismo de mis ancestros sin nombre, he creído ver en la aparición del zunzún una señal de buena fortuna.

Hace unos días salí a hacer fotos, luego de un chaparrón. El aire limpio, la llovizna aún salpicando la lente y allí estaban ellos, sobre los cables de la electricidad, quietos, dialogando quizás en la delicada lengua de los zunzunes.

Los platos rotos

In Viñetas on 04/05/2010 at 9:19 am

Leo esta frase de Guillermo Rodríguez Rivera en su artículo Aquella ofensiva:

El país casi se arruinó a raíz de la ofensiva de marzo de 1968 y de la utópica zafra de 1970, que quiso ser un avance decisivo para conseguir la independencia económica de la nación.

Y me pregunto: ¿Quién pagó los platos rotos?

Todo el mundo tiene su corazoncito

In Viñetas on 03/05/2010 at 9:00 am

Hombres recios, de manos agrietadas y áspera vida, que al regreso de la jornada cantan ‒ los ojos cerrados ‒ estribillos de José José o Rudy la Scala; libres de toda la monserga que obscurece el amor con diploma universitario (el proceso, la situación, la crisis, el funcionamiento… en fin): mi sincera admiración.

Erotismo sindical

In Viñetas on 01/05/2010 at 9:00 am

Ayer tuve un sueño. Las consignas que inundan mi ciudad por estos días tenían un final diferente: en vez de “unidos en el deber”, decían “unidos en el PLACER“.

Industrias

In Viñetas on 30/04/2010 at 9:00 am

Viendo una foto de La Habana en el blog de una amiga, se me ocurrió una pregunta:

¿Qué vende más en Cuba: Ciego Montero (la variante local de Pepsi y Coke) o la industria del Che (que irónicamente fue Ministro de Industrias)?

Conciencia de clase

In Viñetas on 28/04/2010 at 9:00 am

En la televisión un funcionario se congratula porque los trabajadores de su ministerio han reducido el ausentismo en un 50 por ciento. Gran logro. La causa: un estipendio diario de 15 pesos que el gobierno les entrega en lugar del desusado almuerzo. Nadie quiere perder esos 15 pesos, por eso no faltan. Así de simple. Y de aquella frasecita de la conciencia de clase… ¿quién se acuerda? El proletariado se ha vuelto pragmático, ¡qué remedio!

Blanco

In Viñetas on 26/04/2010 at 10:00 am

Con la pistola del asesino español en el cuello, el joven Martí no grita ¡Viva España! Su madre se desespera, le ruega, ve a su hijo muerto como aquellos cubanos, sobre las piedras frías. Pero Martí apenas murmura, porque no cree en la fidelidad a la Corona y ya en su pensamiento Cuba libre es.

Ilusiones paralelas

In Viñetas on 16/04/2010 at 11:00 am

Mi hermano juega alguna temporada de las Grandes Ligas con los Yankees de New York, sospecho. Mis padres ven el capítulo 387895 de la misma telenovela. Yo, como siempre, navego. Mientras, en una región de las pantallas que ahora no vemos, cinco canales de televisión imparten formidables lecciones de felicidad.

Noticias del futuro

In Viñetas on 15/04/2010 at 10:15 am

Me cuenta una amiga que anoche en la nueva telenovela cubana una pareja de jóvenes tenía cibersexo. Ahí, en vivo, para los millones de espectadores de la isla (bueno, no sé si dejaron ver al dúo en acción). Internet, web cam, y amor en ceros y unos. ¡Una maravilla, welcome to the future!

Le comento el episodio a otro amigo. Se molesta un poco, en un país donde abundan más las conexiones a cero kbps que las de 56 kbps es casi irreal esa escena (lo real… ¡maravilloso!). Al final cede. Es una parte ínfima de la realidad, pero existe. Muchos no habrán comprendido nada ayer, ajenos al mundo de las redes informáticas. Otros, curiosos, seguramente añadieron una nueva especia a su imaginación.

Impuestos

In Viñetas on 14/04/2010 at 9:00 am

¿Qué debería hacer con el dinero de mis impuestos? ¿Entregarlo al Estado incompetente o a ese anciano encadenado a sus seis balones de gas, que cocinarán la comida de otros? ¿Qué me diría el viejo Robin?

Ciclones

In Viñetas on 12/04/2010 at 10:00 am

Según los meteorólogos, un ciclón puede durar varios días, devastar ciudades, cultivos, industrias… diezmar la flora, cambiar la faz de las montañas. Pero los meses pasan, los años, y todo renace.

Hace unos días una anciana me habló de ciclones de 50 años, que obscurecen la vida de muchas generaciones.

Ruego

In Viñetas on 09/04/2010 at 9:00 am

Por favor, se los ruego, no me mientan más.

Entre ismos

In Viñetas on 07/04/2010 at 11:00 am

Entre el igualitarismo socialista y la exhaustiva segmentación del mercado capitalista, mi cuerpo celíaco se pregunta: ¿dónde puedo comprar galletas y pastas sin gluten?

Bauta

In Crónicas on 06/04/2010 at 8:57 am

Me desperté a las 7. Desayuno: una tortilla de queso de dos huevos y la jarra de yogurt. Luego escoger el disfraz de no turista, no habanero, paisano… para evitar la sospecha, la curiosidad, el asedio. Un jean viejo y un t-shirt de Yutong, a tono con los tiempos.

En vez de salir hacia la Terminal del Lido y escoger el destino, preferí el azar de los camiones en la añeja carretera central. Esperé media hora, llegó uno: Bauta.

Lo primero fue la hipérbole: un mercado llamado Gran París. Estamos en Cuba. Busqué instintivamente el parque y la iglesia, para orientarme. Con mi cámara al descubierto, nadie me miraba, nadie preguntaba nada, no vi un solo policía.

Desde el parque infantil junto a la iglesia, mientras fotografiaba los bustos de Martí y Maceo en la Logia, unas adolescentes me pidieron un retrato. Gritaban y yo recordé cierta escena de mi viaje a Trinidad, donde fui un turista europeo, un “yuma”, a mi pesar. Después regresé a la carretera central. Frente a un viejo cipo, dos niños me preguntaron qué hacía. Curiosidad natural, no me molestó.

Salí del pueblo y descubrí un motel, quizás de los años 80. Junto al cartel original, otro mostraba el cambio de época y los recientes sucesos de la economía nacional: la desaparición de la empresa Cubalse, tachada con desgano en la valla.

Regresé en un bicitaxi ─el medio de transporte local─ rumbo al cementerio. Los bautenses cuidan a sus muertos del sol y de la lluvia. ¿Pero quién los salva de la memoria frágil y del tiempo, que todo lo borra? Allí, en tumbas idénticas, la muerte es una para todos, uniforme en su sinsentido.

Caminé nuevamente por la arteria principal hasta que decidí ver qué había del otro lado del pueblo. Y allí estaba, a media cuadra de la calle ancha por donde algún día pasó un tren, el Disneylandia Bauta. Un parque infantil hecho de hierros decrépitos y mucha imaginación, decorado con todos los personajes de Walt Disney (hasta un Tweety estilo Western).

Entonces apareció el anciano en su bicicleta. ¿Usted qué está haciendo ahí? Fotos. ¿La presidenta lo mandó? No. Montó en su vehículo y se alejó un poco, apenas para amarrarla a un poste y regresar. Algún objetivo usted tiene con esas fotos, ¿la presidenta lo autorizó? ¿A usted no le gusta el dominó?, le pregunté. Sí. Pues a mí me gusta hacer fotos y soy de La Lisa. Ah, pues si quiere llévese los aparatos para allá, dijo con amargura.

Terminé de tomar las imágenes y me fui. El viejo también desapareció. Yo sabía que era imposible escapar, que el síndrome de la sospecha, el gen del policía, el terror a la simple libertad de permitir a cada cual hacer, sin autorizaciones de “la presidenta”, emergería en alguna esquina porque, a fin de cuentas, Bauta es Cuba.

Me detuve aún en la parada de los camiones, de regreso a La Habana. A unos metros, otro anciano pintaba con aguada de cal y una brocha grosera un poste de electricidad. Mañana llovería y el madero recobraría su color oscuro. Pero él no podía ya imaginarse ese “mañana”. Su penitencia, en apariencia inútil, nos enseñaba la vanidad de toda obra humana.

Libertad de expresión

In Viñetas on 05/04/2010 at 10:00 am

Permitido hablar mal del gobierno. Permitido hacer chistes de doble sentido. Permitido, incluso, callarse.

Prohibido llorar.

Esbozo de libertad

In Viñetas on 03/04/2010 at 10:00 am

Caminar por una calle de Centro Habana, de regreso a casa, sin horario, observando cada edificio, descubriendo, riendo (“ojo la puerta abre paya fuera”). Detenerse frente a una fachada, llenarse de belleza los pulmones. Encontrar una tienda irreal, donde venden Chocolate Negro Torras al 70%. Y bajo la noche fresca de abril, atravesar la ciudad en una máquina tan vieja como mi padre.

Sin palabras

In De adentro on 02/04/2010 at 9:00 am

Cuando el cereal del desayuno se termina, mi madre extiende el plástico vacío sobre la meseta de la cocina; cuando debo pagar la cuenta del teléfono, deja el recibo en mi mesa de trabajo; cuando alguien me llama, me da el inalámbrico, sin palabras.

Mi madre hace más de un mes que no me habla. No lo necesita. En el reino de su casa -antes nuestro hogar- sigue reinando, soberbia.

Industriales me hace soñar

In Crónicas on 01/04/2010 at 8:06 am

para Roger (que me pasó un SMS a la medianoche) y para Sol (que deseaba un post feliz)

Because the sky is blue…

Industriales era el favorito de nadie. Quizás sí: de esa diminuta procesión de fanáticos que puebla las gradas del Estadio Latinoamericano, aunque los azules jueguen contra Matanzas (el peor equipo de la pelota nacional), o pierda en el noveno inning por muchas carreras. Son gente admirable, gente con fe.

Agobiado por el “fantasma de las lesiones” y por la incesante emigración de sus estrellas, el equipo de Germán Mesa apenas clasificó a la final en el último vagón. Sólo un loco, o un soñador, podían apostar por ellos. Pero los leones barrieron con los súper favoritos de Sancti Spíritus y dejaron en el camino a los ex campeones del Habana. Ustedes seguramente conocen la historia.

Discutieron entonces el título de Campeón Nacional con el mejor equipo de la isla en la última década, el eterno segundo lugar, Villa Clara. No los cegó el desempeño de leyenda frente a sus contrincantes anteriores. No hicieron pronósticos triunfalistas. Prefirieron la modestia del Mago Mesa y la sonrisa de Alexander Malleta, la tenacidad de Yoandry Urgellés y Carlos Tabares… Y ganaron.

Después de una temporada mediocre, criticada incluso por una reconocida cronista de la prensa deportiva a causa la apatía del público, los play off revivieron la pasión por el béisbol en Cuba. Quiero creer que ese renacimiento es una señal; que la serenidad de Joan Socarrás, ese niño de 19 años capaz de imponerse a bateadores experimentados, nos habla del futuro de esta isla; que el espíritu de equipo de mis amados Industriales prefigura de algún modo el mañana.

No importa que la premiación haya sido tan deslucida. No comprendo por qué las medallas son otorgadas por funcionarios del gobierno y el Partido Comunista, en vez de honrar a las peñas deportivas, verdaderas inspiradoras del béisbol en el país. O sí, entiendo, pero la mezcla de deporte e ideología me harta.

Industriales desveló ayer a millones de personas en La Habana y en el resto de la isla. Y cuando cayó el out 30, en mi barrio y en otros la gente salió a festejar, con una lata y un palo. Abril comienza bien. Parece que este año nadie podrá robarnos la primavera.

Bien

In De adentro on 31/03/2010 at 10:00 am

Todo está bien (tout va bien). Se puede esperar, callar, olvidar, vivir la insignificante tragedia personal, ejercer el amargo derecho a la ironía, y después responder: todo está bien (tout va bien).

Salidas

In Viñetas on 30/03/2010 at 7:24 am

Usted puede armar una balsa, pagar una lancha, aplicar a una beca en Europa, esperar por un programa de emigración de profesionales… Y también puede casarse con una persona del Tercer Mundo, de algún país tremendamente pobre, devastado por el capitalismo neoliberal, lejos de la mejor de las sociedades posibles, donde usted vive.

Coppelia

In Crónicas on 29/03/2010 at 9:00 am

Coppelia no existe. Podría ser el negocio más próspero de La Habana, pero no: es apenas un ridículo gigante de concreto y cristales que ocupa demasiado espacio en el centro de la ciudad. Merece, lo menos, un abordaje de bulldozers.

Quizás exagero. Coppelia existe en la memoria de mi madre, en sus años de estudiante de enfermería y los mil y un sabores de la carta legendaria; también en el imaginario de generaciones de jóvenes universitarios; en las mitologías íntimas de los románticos… Eso es Coppelia: pura nostalgia.

En sus maltrechas bolas de algo que recuerda muy remotamente al helado tropical de los 90, se derrite sin prisa el Ártico y trafican cacao de pésima calidad unos corsarios franceses. Allí los consumidores tienen deberes, y el deber de exigir, no derechos. Los meseros lanzan sus plásticas canoas lácteas con la cortesía de un bodeguero a inicios de mes.

La vanidosa Catedral del Helado es un templo a la mediocridad, el obelisco que conmemora cada día, sin celebraciones, el gran fracaso.

Marea baja

In Viñetas on 26/03/2010 at 9:00 am

Buceas en el trabajo, pero cuando baja la marea y tu cabeza emerge, descubres que no eres un pez, sino el mismo hombre.

El problema es

In De adentro on 25/03/2010 at 9:06 am

El problema es que el cinismo de mi padre es más amargo. Porque él era joven en los 60, cuando la felicidad parecía simple, el futuro en la mano, los ideales prístinos. Y mi padre fue otro en la marejada de entusiasmo, mientras en otro sitio, lejos de los cañaverales y las alarmas de combate, se urdía el desastre.

El problema es escuchar a mi padre hablar de privilegios, de límites que insultan la razón, de caminos torcidos. Y luego escuchar cómo defiende a los privilegiados, hacedores de lo prohibido, timoneles de esta isla varada en ninguna parte.

El problema es que mi padre tiene 64 años y ya no podrá revivir el entusiasmo, ni conocerá aquel futuro luminoso: la felicidad prometida. El problema es que a mi padre, ahora, le queda poco más que su honestidad a prueba de hijos de puta, y su cinismo.

Messi

In Viñetas on 24/03/2010 at 9:00 am

Messi en la tierra, sobre un campo de fútbol, con la camiseta del Barça.
Y Dios en el cielo.

Mujer desaparecida

In Viñetas on 22/03/2010 at 9:00 am

Era delgada, como esas muchachas que observan los 20 sin nostalgia. El perfil ideal: parecía la protagonista de un animado japonés.

Intercambiamos gestos. Ella leía El rojo en la pluma del loro. Yo abrí mi cámara fotográfica. Ella sonrió. Yo retomé la lectura de El maestro y Margarita. No dijimos nada.

Pero me quedé una parada después, bajo el sol, desorientado. Y ella desapareció.

PS: Necesito econtrar a esta muchacha por dos razones: quiero hacerle una foto y saber cómo termina El rojo… No pasé de la página 41.

Harto

In De adentro on 19/03/2010 at 3:22 pm

Harto de comer arroz blanco todos los días.
Harto de acordarme en la escalera, de descubrir la frase perfecta cuando la guagua se ha ido.
Harto de tejer ficciones.
Harto de vivir en una casa que no es mía.
Harto de usar eufemismos para referirme a ellos.
Harto de ellos.
Harto del cinismo.
Harto de la fértil tristeza.
Harto de estar solo.

Las ventajas de ser un gorrión II

In Viñetas on 19/03/2010 at 9:00 am

La metáfora del camino, que tanto agobia a los humanos, no los toca:
en el cielo infinito, sin huellas.

Flash

In De adentro on 18/03/2010 at 10:59 am

Chocolate negro Côte d’Ivoire, de Torras.
Sabina en los audífonos: Vinagre y rosas.
La cámara en la mochila.
Dos zunzunes.

Las ventajas de ser un gorrión I

In Viñetas on 17/03/2010 at 9:00 am

Bajo el aguacero frío de este sábado
no necesitan sombrilla.

Clasificados

In De adentro on 16/03/2010 at 8:11 am

Te ofrezco magras calles, ocasos desesperados (…)
Te puedo dar mi soledad, mi oscuridad, el hambre
de mi corazón…

Jorge Luis Borges

Permuto: una isla por un continente.

Busco: mujer joven, decidida a construir una casa en la nieve, en el desierto, en la mar, sobre el Roraima…

Ofrezco: mis cicatrices blancas, la fértil tristeza, el cuerpo cansando de un hombre y sus fulminantes ilusiones.

Si

In De adentro on 15/03/2010 at 9:00 am

Yo viviría contigo en un apartamento pequeño
trabajaría como periodista
habría viajado a París
no estaría esperando
no estaría esperando
no estaría esperando
y el título de este post sería otro.

Trasplante

In De adentro on 12/03/2010 at 9:10 am

Según los poetas, esos inventores de mitos, el corazón engendra las pasiones humanas. En una revista de esas que los intelectuales miran por encima de los espejuelos, leí que la pasión (“la llama de la pasión”) crece cuando construimos algo, something, n’importe quoi.

Voy a donar mi corazón a un banco de órganos. No estoy construyendo nada, con nadie. ¿Para qué me sirve el corazón entonces?

Consigna

In Viñetas on 11/03/2010 at 10:30 am

El sol y nosotros
abajo
Las nubes y nosotros
abajo
Ellos y nosotros
abajo
Ellos
abajo
Ellos.

Viñeta con hombre que huye

In De adentro on 10/03/2010 at 9:00 am

mi manera de comprometerme fue darme a la fuga
Sabina

Abrió la puerta. Me desnudó. Habían pasado dos meses y muchas vueltas. Pero al cabo, llegó al cuarto o, más bien, le pedí venir.

Dos minutos después yo corría alrededor de la cama buscando no-sé-qué. Quince minutos después impartía clases de cinismo para no-importa-quién. Cuarenta y cinco minutos después estaba solo, no sé dónde, hasta no-sé-cuándo, sin saber, no-sé-cómo, si dejaría de huir.

Como los peces

In Viñetas on 09/03/2010 at 9:00 am

Recluidos en el mar apócrifo de los acuarios, los peces giran: carrusel sin eje, ni principio ni fin. Sin depredadores que vigilen sus evoluciones, prohibido el salvador anzuelo del pescador, mueren de ser observados, con una lentitud atroz.

Recluidos en la tierra “prometida” de esta isla, giramos. Desde el horizonte los peces observan nuestra agonía.

Asuntos pendientes

In Viñetas on 08/03/2010 at 10:00 am

El reloj del búho, la bombilla inerme, los audífonos mudos, el estuche de espejuelos, una rata gris, la botella de Oporto, el cargador de baterías, el papel sin regalo, la bolsa plástica, el puzzle, papeles y pesetas, una goma de borrar palabras.

Vida y muerte de la rebeldía

In Viñetas on 05/03/2010 at 9:06 am

El rebelde nace en las aulas. Es un crítico tenaz. No se deja pasar gato por liebre -dice. Convive con la pasión y la ingenuidad. Puede, incluso, ser muy sincero.

Luego el Sistema, no importa el ismo, le entrega una patente de corso para navegar en el Caribe profesional. Y el rebelde debe escoger: o convertirse en un personaje más de la gran pieza de teatro, o mandar al carajo al dramaturgo y hacer su propio performance. El rebelde, entonces, decide.

Casi siempre el rebelde termina de bufón en algún barco de la flota nacional. En sus chistes emplea giros de eso que llaman “el discurso de la izquierda”. Le ha crecido un dedo largo para condenar a todos los que no piensan como él. Detrás de su buró, frente a su ordenador, en el avión que lo conduce al viajecito ocasional, observa a la humanidad desde arriba: poseedor de La Verdad.

Pero ya el rebelde no está a la izquierda, o quizás sí, tanto como a la derecha de la derecha. No le importa. Sabe que su posición es geográficamente correcta, políticamente correcta, económicamente correcta.

Huella

In Viñetas on 03/03/2010 at 10:00 am

No hay fotos, ni libros, desapareció aquella lámpara, tampoco está la acuarela que dibujamos juntos. Queda el closet de madera, enorme, y en una de las gavetas, una pieza de ropa interior.

La muerte

In Viñetas on 01/03/2010 at 9:05 am

En el asedio y el frío, pasó la muerte vestida de paisano, con un saco al hombro: no podía disimular su guadaña.

Amor de baja intensidad

In De adentro on 26/02/2010 at 9:00 am

Reír porque hay una receta de sopa en la primera página del libro; ser clientes habituales de un restaurant; conocer los regalos con meses de antelación; hacer que los orgasmos confluyan, sin sorpresas.

Judas

In De adentro on 24/02/2010 at 9:32 am

Judas no es una parábola bíblica. Los hijos de puta de carne y hueso comen tu mismo pan, leen tus mismos libros, creen en tu dios, caminan por tu calle, besan.

Pero los hijos de puta no merecen tu otra mejilla, pues aunque tu pan, tus libros, tu dios y un beso los disfrace de humanos, no son tales.

No tengas piedad con ellos. Mas, tampoco permitas que su hiel amargue tus jornadas: mátalos con tu indiferencia, no juegues con sus reglas, destiérralos.

Espacios

In Viñetas on 22/02/2010 at 9:00 am

pensando como ZorphDark

Aprovechar los espacios en blanco para evitar el pavor retrospectivo de la desmemoria.

Si me quieres encontrar…

In Viñetas on 20/02/2010 at 10:24 am

Busca estas palabras o frases en Google:

El rumor del elefante (¡qué raro!); geozoologia (así, sin tilde…, y con tilde también); el rumor  (quizás también la bola, el chisme, el brete); el rumor del lefante (el lefante es un e-lefante, pero analógico); pinga (no comments, XXX); hombre gris (la canción de Sabina); hibernar  (sí, ¡con este frío!); prologo (yo prologo, tú prologas, él prologa… ¿o será prólogo?); que es geozoologia (ni puta idea, la verdad); chau 2009 (sí, por dios, vete de mí); constelacion (de estrellas sin tildes); que es la geozoologia (ya dije que no séééééé); los burocratas (mal rayo los parta); chancletas (pa caerle a chancletazos a cuanto hijo de puta se me atraviese); viñeta “jose angel” (¿pepito? ¿buesa?); organizacion del elefante (cabeza, colmillos, patas, panza, cola… ¿qué me falta?); unanimidad (ah, los espejismos parlamentarios)…

Poesía en tiempo real

In De adentro on 19/02/2010 at 9:00 am

En vez de rumores, tweets.

En vez de lanzamientos, feeds.

En vez de lectores, suscriptores.

En vez de bibliotecas, Delicious.

En vez del concienzudo análisis del verso y su métrica, la metáfora y su polisemia, la palabra -de tan exacta- irreal; detener la moto, sacar de la mochila la Moleskine y el portaminas, y escribir.

Materia nacional

In De adentro on 18/02/2010 at 9:00 am

para Ariel

La piedra
que sobre piedra
inmóvil
piedra grave
piedra fugaz.

Y la piedra
cae
y la otra
piedra
encerrada hierro horror.

Piedra libre
presa piedra:
materia idéntica.

Audacias

In De adentro on 17/02/2010 at 9:00 am

Obligado a la inacción de los prudentes
al murmullo inconforme
a la contemplación,
me atrevo a otras audacias:
cruzar una fila de autos en el semáforo
atravesar una circunvalación difícil.
Pura adrenalina, a 60 kilómetros por hora.

Paraísos

In Viñetas on 15/02/2010 at 9:00 am

Quería venderme un pasaje al paraíso: un ticket mugriento para subir a la guagua sin esperar durante horas. Conocía a los choferes, a los inspectores, incluso a los policías. Vivía en el barrio. El papelucho quizás era auténtico, pero su historia apócrifa. Lo miré con recelo, cerré el puño. Se alejó, prudente.

Luego lo escuché repetir el cuento dos, tres, cuatro veces. El público respondía incrédulo. Al final confesó su desespero: una caneca de ron.

En mi billetera tenía dinero para pagar varias botellas de licor. No muchas. Pensaba gastarlo en una memoria flash, un cepillo de dientes, pilas recargables, un mouse. Ninguna de esas cosas me haría feliz.

Fui egoísta. Tomé a mi esposa de la mano y hui en un jeep camuflado de taxi. Pagué el equivalente a una botella de alcohol barato. A él le habría bastado.

Sequía interior

In De adentro on 12/02/2010 at 9:45 am

El 2009 hizo crecer canas en mi barba. Y me enseñó la dureza sin lágrimas.

El último cubano

In Viñetas on 10/02/2010 at 9:00 am

El último cubano, ciego, dejará encendido el faro del Morro, girando, luz y noche… el latido de un puerto decrépito, el mensaje de un naufragio.

Muertes lejanas

In Viñetas on 08/02/2010 at 9:30 am

Yo fui Holden Caulfield en una secundaria de suburbio, en San Agustín. Aprendí la ironía. Y luego, muchos años después, fui los indios, las mujeres, los negros, los obreros en una marcha ardua por la historia de los Estados Unidos de América. Adolescente y hombre, el mismo y los otros, sobre el papel casi anacrónico de dos libros.

Howard Zinn y J. D. Salinger murieron a cientos de kilómetros de mi casa, en este barrio donde La Habana es frontera o anhelo. Pero en la tristeza y la nostalgia, mi compañera, cerraron sus ojos junto al hogar.

Intertextualidad

In Viñetas on 27/01/2010 at 9:00 am

En un ómnibus chino, en La Habana, Jude canta: … si se va a formar que se forme.

Nombres

In Viñetas on 25/01/2010 at 9:00 am

Pienso en el día que alguien dijo José o María y nombró, en un instante, a decenas de generaciones.

Naufragios

In Viñetas on 22/01/2010 at 9:24 am

Entre los asalariados de la afirmación y los recompensados por negar, el campo está sembrado de naufragios.

El éxito

In Viñetas on 20/01/2010 at 9:00 am

Poder amar a mi familia y trabajar duro en lo que más me gusta.

Refugio

In Viñetas on 18/01/2010 at 9:00 am

La televisión es un medio de difusión, un miembro de la familia moderna, una excusa para callar o para dialogar… pero, sobre todo, un refugio para la nostalgia futura y para las soledades del presente.

Verdes

In Viñetas on 16/01/2010 at 1:17 pm

Verde limón, verde olivo, verde botella, verde servicio militar, verde que te quiero verde… verde catarro.

Bendiciones

In De adentro on 08/01/2010 at 10:58 pm

No recuerdo exactamente qué día mi madre me dijo: ¿por qué no estudias francés? Eso fue hace unos diez años. En 2009, cuando me impusieron la frustración y el amor parecía quebrarse, me salvó la pasión por el francés, la única sobreviviente.

Una noche de noviembre o diciembre de 2008 la encontré a Ella en el chat de Gmail. Me hizo creer en la web 2.0 como un nuevo evangelio. Cuando me cerraron las puertas al periodismo, ese universo de blogs, redes y plataformas fue el nuevo camino.

Apareció de la nada, ese franchute pequeño, de gracioso acento español, rockero (pero sin melena). Un día, en uno de esos ligeros gestos de amistad, me recomendó para un trabajo.

De algún modo misterioso, como ocurre con todas las geometrías vitales, esos tres episodios confluyeron hoy en una oficina de La Habana, en una caja de chocolates, en un atisbo de felicidad.

A 45 millas, bajo cero

In Viñetas on 08/01/2010 at 3:00 pm

El sábado 9 de enero de 2010 hizo un frío histórico en el Estrecho de la Florida. Tanto bajaron las temperaturas que las aguas se congelaron y el (a)brazo de mar entre La Habana y Miami se convirtió en una pista de hielo.

Al enterarnos de la noticia, mis amigos Sol y Ariel y yo pactamos un picnic a medio camino, justo en las 45 millas. Allí estuvimos desde la mañana hasta el atardecer, sin aduanas, sin visas, sin propaganda. Compartimos una exquisita dieta gluten free, además de la inevitable mantequilla de maní y el chocolate.

Luego regresamos. Ellos a su pedazo de Cuba en Miami, y yo al mío en La Habana.

PS: Quizás un día el clima logre el encuentro que los políticos han impedido durante cinco décadas.

La brecha

In Viñetas on 08/01/2010 at 9:00 am

inspirado en un diálogo con ZorphDark

Mis padres frente a las mil y una telenovelas mexicano-colombiano-brasileñas. Yo navegando por Facebook.

Mis jóvenes vecinos jugando dominó hasta la madrugada y cada hora de cada día. Yo navegando en el trabajo para tres empresas en Internet.

Ellos filtrando, bloqueando, prohibiendo… cerrando los puertos . Yo navegando.

Zunzún

In Viñetas on 07/01/2010 at 9:00 am

Durante meses me he preguntado qué voy a extrañar (además de la familia, los amigos, el amor). Esta mañana, con 15º en el aire y 25º en el alma, descubrí mi primera añoranza: los zunzunes.

Pido a los Magos

In De adentro on 06/01/2010 at 10:01 am

Pasó al fin el 2009. Intenso, cuesta arriba por momentos… por días enteros que parecían eras geológicas.

Hoy es el Día de los Reyes, esos tres magos que les traen regalos a los niños. Como nada les pedí, nada encontré bajo mi almohada (fría de 10º C al amanecer). También fue así el año pasado. Olvidadizo que soy.

Sin embargo, el 2009, tan duro en sus noticias, separaciones, encuentros y -sobre todo- desencuentros, me obsequió con amistades viejas y nuevas; como si Melchor, Gaspar y Baltazar hubiesen cargado en sus alforjas con el mejor remedio para mis desventuras: amigos.

Aunque quizás sea un poco tarde (no sé cómo estará el tráfico de camellos en estos días con tanta amenaza terrorista) quiero rogarles a los Reyes Magos que repitan sus dones en 2010. Y dar gracias, otra vez, a quienes me ayudaron a superar los 365 días más arduos de mis 30 octubres.