Boris Leonardo Caro

Archive for February, 2010

Amor de baja intensidad

In De adentro on 26/02/2010 at 9:00 am

Reír porque hay una receta de sopa en la primera página del libro; ser clientes habituales de un restaurant; conocer los regalos con meses de antelación; hacer que los orgasmos confluyan, sin sorpresas.

Judas

In De adentro on 24/02/2010 at 9:32 am

Judas no es una parábola bíblica. Los hijos de puta de carne y hueso comen tu mismo pan, leen tus mismos libros, creen en tu dios, caminan por tu calle, besan.

Pero los hijos de puta no merecen tu otra mejilla, pues aunque tu pan, tus libros, tu dios y un beso los disfrace de humanos, no son tales.

No tengas piedad con ellos. Mas, tampoco permitas que su hiel amargue tus jornadas: mátalos con tu indiferencia, no juegues con sus reglas, destiérralos.

Espacios

In Viñetas on 22/02/2010 at 9:00 am

pensando como ZorphDark

Aprovechar los espacios en blanco para evitar el pavor retrospectivo de la desmemoria.

Si me quieres encontrar…

In Viñetas on 20/02/2010 at 10:24 am

Busca estas palabras o frases en Google:

El rumor del elefante (¡qué raro!); geozoologia (así, sin tilde…, y con tilde también); el rumor  (quizás también la bola, el chisme, el brete); el rumor del lefante (el lefante es un e-lefante, pero analógico); pinga (no comments, XXX); hombre gris (la canción de Sabina); hibernar  (sí, ¡con este frío!); prologo (yo prologo, tú prologas, él prologa… ¿o será prólogo?); que es geozoologia (ni puta idea, la verdad); chau 2009 (sí, por dios, vete de mí); constelacion (de estrellas sin tildes); que es la geozoologia (ya dije que no séééééé); los burocratas (mal rayo los parta); chancletas (pa caerle a chancletazos a cuanto hijo de puta se me atraviese); viñeta “jose angel” (¿pepito? ¿buesa?); organizacion del elefante (cabeza, colmillos, patas, panza, cola… ¿qué me falta?); unanimidad (ah, los espejismos parlamentarios)…

Poesía en tiempo real

In De adentro on 19/02/2010 at 9:00 am

En vez de rumores, tweets.

En vez de lanzamientos, feeds.

En vez de lectores, suscriptores.

En vez de bibliotecas, Delicious.

En vez del concienzudo análisis del verso y su métrica, la metáfora y su polisemia, la palabra -de tan exacta- irreal; detener la moto, sacar de la mochila la Moleskine y el portaminas, y escribir.

Materia nacional

In De adentro on 18/02/2010 at 9:00 am

para Ariel

La piedra
que sobre piedra
inmóvil
piedra grave
piedra fugaz.

Y la piedra
cae
y la otra
piedra
encerrada hierro horror.

Piedra libre
presa piedra:
materia idéntica.

Audacias

In De adentro on 17/02/2010 at 9:00 am

Obligado a la inacción de los prudentes
al murmullo inconforme
a la contemplación,
me atrevo a otras audacias:
cruzar una fila de autos en el semáforo
atravesar una circunvalación difícil.
Pura adrenalina, a 60 kilómetros por hora.

Paraísos

In Viñetas on 15/02/2010 at 9:00 am

Quería venderme un pasaje al paraíso: un ticket mugriento para subir a la guagua sin esperar durante horas. Conocía a los choferes, a los inspectores, incluso a los policías. Vivía en el barrio. El papelucho quizás era auténtico, pero su historia apócrifa. Lo miré con recelo, cerré el puño. Se alejó, prudente.

Luego lo escuché repetir el cuento dos, tres, cuatro veces. El público respondía incrédulo. Al final confesó su desespero: una caneca de ron.

En mi billetera tenía dinero para pagar varias botellas de licor. No muchas. Pensaba gastarlo en una memoria flash, un cepillo de dientes, pilas recargables, un mouse. Ninguna de esas cosas me haría feliz.

Fui egoísta. Tomé a mi esposa de la mano y hui en un jeep camuflado de taxi. Pagué el equivalente a una botella de alcohol barato. A él le habría bastado.

Sequía interior

In De adentro on 12/02/2010 at 9:45 am

El 2009 hizo crecer canas en mi barba. Y me enseñó la dureza sin lágrimas.

El último cubano

In Viñetas on 10/02/2010 at 9:00 am

El último cubano, ciego, dejará encendido el faro del Morro, girando, luz y noche… el latido de un puerto decrépito, el mensaje de un naufragio.

Muertes lejanas

In Viñetas on 08/02/2010 at 9:30 am

Yo fui Holden Caulfield en una secundaria de suburbio, en San Agustín. Aprendí la ironía. Y luego, muchos años después, fui los indios, las mujeres, los negros, los obreros en una marcha ardua por la historia de los Estados Unidos de América. Adolescente y hombre, el mismo y los otros, sobre el papel casi anacrónico de dos libros.

Howard Zinn y J. D. Salinger murieron a cientos de kilómetros de mi casa, en este barrio donde La Habana es frontera o anhelo. Pero en la tristeza y la nostalgia, mi compañera, cerraron sus ojos junto al hogar.