El niño me observaba detrás de la celosía. Mi casco de cosmonauta, las falsas guantillas negras de hell angel, la moto… Recordé una noche de mil novecientos ochenta y tantos, cuando le dije a mis padres que sería motociclista. Sospecho que esa tarde había visto en la televisión una de esas carreras: los cascos de cosmonauta, las guantillas verdaderas, las motos veloces rozando el asfalto…
Yo había sido ese niño. En su silencio fascinado, me miraba envejecer.
y quién escribe ésta página? tú o ese niño?
Esas carreras de motos en la Plaza, buscar la esquina del Teatro Nacional, cerca de la curva, los ojos encima del Casco de Jose Peon, el olor del aceite quemado…despues vino la primera caida, la muñeca que aun duele…gracias por traernos estos recuerdos.
También soñé con ser militar, meteorólogo y creo que hasta cantante…
Esta la página la escribe el otro, que con veintipico de años más subsiste en la nostalgia.
hace ya unos años tambien tenia una moto, una vespa italiana, me di dos buenas aterrizadas, pero me gustan mucho las motos, sigo insistiendo pese a las destarradas, cantante, meteorologo y militar nunca, yo siempre quise ser bombero
Quièn de adolescente no quiso andar en moto?.. Yo no pude resistirme… y hasta alguna vez corrì una carrera (creo que llegue ùltimo o penùltimo…). Hasta el dìa de hoy conservo la aficiòn… y claro mi moto lista para salir a recorrer el mundo en cualquier instante…
Nunca me gustaron las motos porque mis buenos reflejos no son mi mayor virtud, ni siquiera se montarlas. Pero el punto es el mismo para todo…
Al menos lo genial Boris es que tu cumpliste ese sueño, y ahora representas el sueño de un niño fascinado. Esa es la parte maravillosa de envejecer. Por desgracia no puedo contarle a ningun niño sobre mis vuelos al espacio…mi sueño no cumplido
Mi moto marcha a 60 km/h, pero cuando me pongo las guantillas… es como si fuera a 260 !!!!
ahhhh, Einstein y su relatividad