Temo a los azares, a las “sliding doors”
A las casualidades no tan casuales
A que me planifiquen la existencia en quinquenales planes de sacrificios y miserias
A las tramas urdidas por funcionarios y generales escudados en escritorios
A que mi esposa no me ame, a no ver crecer a mi hija
Yo temo a que mis hijos crezcan y no amen a Dios. Y no sean buenas personas.
Y temo a que la gente que quiero y que tengo lejos, con mar por medio, se me vuelvan inalcanzables.
Temo a los azares, a las “sliding doors”
A las casualidades no tan casuales
A que me planifiquen la existencia en quinquenales planes de sacrificios y miserias
A las tramas urdidas por funcionarios y generales escudados en escritorios
A que mi esposa no me ame, a no ver crecer a mi hija
Yo temo a no amar, a conformarme, a la quietud que preludia la muerte.
Yo temo a que mis hijos crezcan y no amen a Dios. Y no sean buenas personas.
Y temo a que la gente que quiero y que tengo lejos, con mar por medio, se me vuelvan inalcanzables.
Estoy de acuerdo con Sol… yo también temo a que la gente que quiero y que tengo lejos, con mar por medio, se me vuelvan inalcanzables
Vamos a construir un camino por encima de la mar, o justo en medio, como hizo Dios en el Mar Rojo. Que nadie se quede atrás, que nadie olvide.
En eso estamos, pero necesitamos muchas manos y muchos corazones