Este fin de año los cubanos hemos recibido dos noticias. El gobierno ha anunciado para 2011 la actualización del modelo económico. La primera revelación es que tenemos un modelo, o sea: “un arquetipo digno de ser imitado que se toma como pauta a seguir.” La segunda no resulta menos sorprendente: ese modelo ha caducado, por lo tanto necesita ser actualizado (como los sistemas operativos en las computadoras), si no completo, al menos algunos de sus componentes. Actualizar la Revolución, actualizar el cambio, hacer cambios en el cambio… El bichito de la redundancia no deja de molestarme.
PS: Este post se me ocurrió a partir de la lectura de La antirreforma